Probablemente hayas oído hablar del certificado energético. Este documento, a día de hoy, es fundamental en el proceso de compraventa de vivienda, así como para conocer el confort y ahorro energético de varios elementos.

Si quieres conocer qué es el certificado energético, en qué sitios podrás verlo y cómo se calcula, sigue leyendo. En Jarama Inmobiliaria te lo contamos.

¿Qué es el certificado energético?

El certificado energético es un indicador de la eficiencia en cuanto a la conservación y/o aprovechamiento de la energía en una estancia determinada.

En resumidas cuentas, mide la cantidad de energía usada por un sistema técnico para alcanzar el confort térmico en una circunstancia determinada.

Normalmente, es un documento que se crea adjunto al Informe de Evaluación de Edificios, y contempla, como hemos dicho arriba, la capacidad de la estancia/estructura de mantener y aprovechar la energía utilizada.

Supone la suma de varios factores tan dispares como los materiales usados en la construcción, sus cerramientos, los sistemas de ventilación o simplemente la orientación de la finca o vivienda.

Todo esto conformará una serie de parámetros que nos llevará a una clasificación ordenada en letras y colores, yendo estos de la G a la A, y del rojo al verde, respectivamente; siendo la G la categoría menos eficiente y a partir de la A se considerará un inmueble altamente eficiente.

Por ejemplo, nuestra promoción de Residencial Campos de Lavanda III cuenta con una certificación A en eficiencia energética, convirtiéndose así en una finca urbana altamente eficiente y bajoemisiva. 

La eficiencia energética en la estructura

La “piel” del edificio determina en buena parte la eficiencia energética de un edificio, vivienda o local comercial.

La calidad de los materiales utilizados, así como el tratamiento recibido, será determinante en la categorización del inmueble o finca. El objetivo es que de manera pasiva se consiga aislar térmicamente el interior respecto al exterior.

Este factor cambiará en función de la ubicación geográfica del inmueble, ya que una vivienda en el norte de Huesca no requerirá la misma protección que una en la costa del Almería, por ejemplo.

Instalaciones, gestión y obtención de electricidad y ACS

La instalación eléctrica también juega un papel importante a la hora de determinar la eficiencia del inmueble.

Por su parte, hay que considerar que la obtención de energía mediante fuentes renovables (biomasa, energía solar, etc.) no será computable en el gasto energético.

No en vano, este tipo de certificados viene a indicar la cantidad de gases de efecto invernadero expulsados para alcanzar el confort térmico en un entorno.

En el caso de la obtención de agua caliente sanitaria (ACS), si se opta por la colocación de placas solares térmicas, como en las promociones de Jarama Inmobiliaria, no estaríamos tampoco añadiendo ese factor al gasto energético.

Por otro lado, la calefacción y refrigeración del edificio/vivienda sigue este mismo precepto: si se hace mediante sistemas renovables, se incrementará el nivel de eficiencia.

Electrodomésticos y eficiencia energética

El último punto a tener en cuenta, también muy importante en caso de viviendas, es contar con electrodomésticos y sistemas de iluminación eficientes.

¿Merece la pena comprar una vivienda energéticamente eficiente?

Evidentemente, aquí entra en juego el factor precio.

Las viviendas con una certificación energética más alta son, por lo general, más caras. No en vano, los materiales utilizados en su construcción son más caros. Por otro lado, también puede que se haya necesitado a personal especializado para su colocación.

Por otro lado, hay que considerar que la eficiencia supone un ahorro a medio-largo plazo, sobre todo cuando hablamos en términos de estructura y cerramientos (ventanas, puertas, etc.)

Una fachada o una ventana con rotura de puente térmico, por ejemplo, aíslan mejor, por lo que necesitarás menos gasto de calefacción o refrigeración. Lo mismo ocurre, por ejemplo, en el caso de calentar ACS con energía solar térmica y no con gas o butano.

Lo mejor es que valores tus intereses a medio-largo plazo, así como tu capacidad financiera, para tomar la mejor decisión para ti y tu familia.

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